La búsqueda del éxito nos mantiene vivos, en constante desarrollo. ¡Seamos sinceros! Nos gusta ganar, ser los mejores en algo, ser reconocidos, llegar a la meta o simplemente conseguir lo que nos proponemos.

Sin embargo, a este mundo exitista donde los resultados son más importantes que las personas mismas, se le está olvidando una lógica que está por sobre ese “Éxito-Fracaso” tan básico y ciertas veces inhumano; una lógica que le da sentido al hombre y su actuar, una lógica interior que trasciende lo visible pero que se siente con más fuerza que una copa en las manos o que tus pesos ($) en el banco… hablo de la lógica “Plenitud-Vacío”…