El nacimiento

Sin buscarlo conscientemente, arranco este blog en el mejor momento… Navidad.

Un día para festejar la vida, celebrar el amor, alegrarse por nuestra capacidad de trascender y para brindar con los seres queridos (Con una buena copa de champagne con quienes estén cerca, o con un saludo espiritual con quienes no).

Más allá de las creencias, más allá de la “actividad” religiosa de las personas, este día es un festejo para todos los hombres. Más allá de que formalmente los cristianos festejemos el nacimiento de Jesús, hoy yo brindo especialmente por la presencia de lo trascendente en nuestra realidad. Hoy brindo por ser humano y poder experimentar esa trascendencia que surge desde experiencias profundas como el amor, la amistad, la confianza, la ternura, la paz, la pasión, la alegría… son experiencias que se unen a nuestros cuerpos pero los sobrepasan… Son experiencias divinas donde Dios se hace presente hoy y siempre.

Que el abrazo de paz del Niño llegue a todos los rincones de la tierra…
y especialmente a tu hogar.