En este breve escrito promociono con bombos y platillos la importancia que para mi tiene el silencio, como un elemento fundamental para la búsqueda del equilibrio en la vida, para darle paz al alma y vivir con mayor plenitud permitiendo decantar las experiencias vividas que a causa de la hiper-conectividad tanto nos cuesta.

“La felicidad no se alcanza en soledad” afirmo en este post, donde intento reflexionar sobre la cultura actual y su tremenda capacidad de compartir la vida propia con los demás.

“It´s always more fun to share with every one” (Jack Johnson)

Magia es… creer en vos mismo. Si puedes hacerlo, puedes lograr lo que quieras” Goethe.
Me impresiona la gran capacidad que tiene la mente para enterrarnos o hacernos volar. En este post hablo sobre el gran poder humano que radica en nuestro interior, hablo de la piedra angular de nuestra prosperidad, evolución y felicidad.

La búsqueda del éxito nos mantiene vivos, en constante desarrollo. ¡Seamos sinceros! Nos gusta ganar, ser los mejores en algo, ser reconocidos, llegar a la meta o simplemente conseguir lo que nos proponemos.

Sin embargo, a este mundo exitista donde los resultados son más importantes que las personas mismas, se le está olvidando una lógica que está por sobre ese “Éxito-Fracaso” tan básico y ciertas veces inhumano; una lógica que le da sentido al hombre y su actuar, una lógica interior que trasciende lo visible pero que se siente con más fuerza que una copa en las manos o que tus pesos ($) en el banco… hablo de la lógica “Plenitud-Vacío”…

La pregunta por el sentido de la vida es una de las incognitas más profundas que se dan en el hombre. Yo creo que la vida no tiene sentido de por sí, sino que necesita de cada persona para que individualmente le de su sentido original y único… pero este sentido no es inventado, es develado desde lo interior, desde lo más íntimo… y descubrir ese sentido, es encontrar el gran tesoro que le da color y trascendencia a la vida…

Creo que en la gran mayoría de los pasos evolutivos del hombre, para lograr cada avance fue necesaria una verdadera revolución. Revolución en todo sentido: en el dejar de dar por obvio algunas “verdades intocables” y dudar de ellas, en el enfrentarse con las “máximas autoridades” que regían, en el romper con algunas costumbres instauradas, en el desconfiar de los dogmas morales y religiosos que desde el seno familiar se habían aprendido e incluso en el arriesgar la vida (cual Cristóbal Colón) en búsqueda de seguir la propia intuición que se contradecía al pensar de la mayoría.

De la misma manera, cada uno de nosotros para evolucionar como personas, necesita una profunda revolución interior… ¿Te animás a romper el vidrio?…

¿Quién es el hombre perfecto? ¿Quién hace las cosas de manera “perfecta”?

Perfección” es una de las palabras que desde lo que viví y experimenté, más limita y hace sufrir al hombre con su espejismo borroso de felicidad en el éxito prefabricado o de plenitud en el cumplir exactamente con las reglas morales y sociales.

Con este post quiero adentrarme en este mundo del perfeccionismo y tratar de darle una vuelta… ya demasiado boludos fuimos al querer poseerla… algo hay que volver a pensar…

Hoy quisiera dar mi opinión sobre las bases para el despertar de estas potencias humanas. Hablo de potencias concretas, hablo de virtudes como el coraje y la sinceridad, así como también, de habilidades para el arte, el deporte, el trabajo y las relaciones humanas. Hablo de todo tipo de potencias que el hombre tiene en su interior y es impulsado a explotarlas desde lo más profundo de su naturaleza…

La mera razón con su lógica aristotélica encierra al hombre en conceptos prefabricados por la experiencia y la tradición. Está claro que lo necesitamos para poder comunicarnos y darnos a entender. Pero ha llegado la hora de dar un vuelco hacia lo que verdaderamente da sentido y plenifica en la vida, ha llegado la hora de escuchar y dejar hablar al corazón

Más allá de que formalmente los cristianos festejemos el nacimiento de Jesús, hoy yo brindo especialmente por la presencia de lo trascendente en nuestra realidad. Hoy brindo por ser humano y poder experimentar esa trascendencia que surge desde experiencias profundas como el amor, la amistad, la confianza, la ternura…